Boicotenado Sueños de Libertad
Al año nuevo siempre le hemos pedido que se vean cumplidos nuestros sueños. Que, por fin, seamos capaces de apuntarnos a ese gimnasio cuyas puertas no encontramos nunca, de madrugar cada día para tener tiempo que dedicar a todas esas cosas que siempre acabamos aplazando o para encontrar el coraje suficiente como para dejar ese trabajo que nos está desquiciando y aventurarnos a descubrir otras formas más constructivas de aprovechar nuestras propias vidas. Son las aspiraciones de las personas que habitamos un mundo democrático, donde las reglas, pese a la corrupción que las contamina, consiguen mantener un equilibrio que nos permite seguir adelante con nuestras vidas sin armar demasiado alboroto, sin abandonar las formas que nos imprime el respeto hacia los demás ni consentir que nuestro ego nos convierta en salvajes despiadados que arrasen con todo a su paso. Pero, lamentablemente, hay demasiados pueblos en este planeta cuyos sueños no son tan insubstanciales como los nuestros y...

