Plantando Verde Esperanza
Los veranos cada año son más cálidos y el riesgo de incendios se incrementa exponencialmente, alimentado por una fuerzas de la naturaleza adversas, pero también por la mala intención o las imprudencias de unos cuantos. España arde cada verano, por más campañas de advertencia que se hagan y más acciones preventivas que se intenten llevar a cabo desde las instituciones. El calor asfixiante y la falta de zonas verdes en barrios donde imperan el cemento y el asfalto, nos llevan a encerrarnos a oscuras junto al ventilador o los aparatos de aire acondicionado, o a huir despavoridos hacia las playas, los ríos o los lagos. La tierra se resiente bajo el sol y con ella todos los organismos vivos notan como se les agostan las fuerzas. El agua se convierte en un oasis del que no podemos apartarnos en todo el día y la sombra de los árboles en un bálsamo escaso y muy cotizado. En días tan asfixiantes, la lectura se convierte en un recurso extraordinario que nos permite evadirnos de todo ese bocho...


